Mantener tus vinilos limpios es una labor imprescindible para que puedas seguir usándolos y obtener el mejor resultado posible. Por ello, a pesar de venderse productos específicos para la limpieza de estos discos, también puedes crearlos con productos de droguería que habitualmente se tienen en el hogar.
Lo más importante en todo momento va a ser la delicadeza en la técnica de limpiado, como en los productos que vamos a usar. La gamuza de microfibra va a ser nuestra gran aliada, es recomendable utilizar dos, una sobre la que aplicaremos el producto y otra con la que secaremos el vinilo.

El líquido que vamos a utilizar para limpiar el disco es una mezcla de agua destilada con alcohol isopropílico, en caso de no disponer de este tipo de alcohol que cuenta con un 99% de pureza, se puede utilizar el alcohol de 96º. La mezcla la puedes realizar en el recipiente que prefieras, aunque es recomendable usar un pulverizador, pero debes de mantener una relación de dos partes de agua destilada y una parte de alcohol.
Una vez tengamos preparada la mezcla la aplicaremos en muy poca cantidad sobre la gamuza y esta la pasaremos siempre en sentido de los surcos del disco de vinilo y con mucha suavidad. Es preferible tener que volver a aplicar producto sobre la gamuza, que echar en abundancia y moje en exceso el disco. Debemos tener especial cuidado con la pegatina de la parte central, ya que si se moja podría llegar a despegarse. Una vez tengamos limpios toda la superficie y sus surcos, con otra gamuza, completamente seca, daremos otra pasada al disco, también en el sentido del surco para asegurarnos de que esté completamente seco antes de volver a guardarlo.

En el caso de que el vinilo que quieras limpiar esté en mal estado con suciedad arraigada a la superficie, aplicaremos directamente alcohol de 96º sobre el disco, en muy poca cantidad y dejaremos que seque al aire durante unos 3 minutos aproximadamente, seguidamente lo secaremos en sentido de los surcos, con cierta fuerza sin deformar, con una gamuza seca. Esto nos ayuda a disolver la suciedad arraigada.
¡Un consejo adicional! Cuando guardes un vinilo después de usarlo puedes pasarle una bayeta de microfibra seca para retirar el polvo que se haya podido quedar en los surcos durante su reproducción.
Mantén tus vinilos bien cuidados, nunca sabes cuando puedes querer pinchar esa canción que te pone los pelos de punta.